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¿POR QUÉ CONTENDER?

Por Luis A. Chávez

 

En política, tanto local como internacional, hay ciertas “reglas ciegas” que no se dicen pero están ahí, básicas y, tampoco, son cuestionadas mucho por los comunicadores: ¿por qué compite una persona, hombre o mujer, para obtener un cargo público?, la respuesta es muy simple. En la república mexicana, al menos, se hace para devengar un salario que nunca jamás en su vida obtendría de otra forma a menos que se dedicara a asaltar bancos pero, un cargo público le da cierta impunidad; además porque intuye –cuando se es nuevo en política- que ahí “hay ciertos manejos” que pueden también darle dividendos y porque sabe cómo viven, cuál es el tren de vida de los que se dedican a la política, aún en el ejido. Este es el primer factor al participar en la contienda que, si está avalada por los que tienen estructura, sus probabilidades de ganar son mayores puesto que, esa estructura, significa manejo de artimañas para obtener posiciones. Lo de tener poder al participante primerizo de política no le queda, todavía, del todo claro; pero intuye que, obteniendo –no le hace vía el fraude- el puesto, eso del poder también le llega.

¿Piensan los que incursionan en política en trabajar para obtener beneficios sociales?, es decir, ¿atender al pueblo?, no. Saben, y les dicen, que el pueblo es lo de menos pero que debe esgrimir esa lucha por ellos a brazo partido; hacer creer a la misma ciudadanía (que se pasa de noble o bien ya le es indiferente todo) que “va a ver por ellos” La lógica es simple: si llegando al cargo lucha por ellos, pierde valioso tiempo para participar, ya encumbrado, a lo que llegó: ver de a cómo le toca estando ahí. Ahí no se llega a atender a la gente; se llega para hacer como que se les atiende y sí, puede que se remodele, por enésima ocasión, el parquecito del pueblo, se regalen cinco bicicletas, se pintan guarniciones de las banquetas del centro de la ciudad, pero no más. Obras grandes de verdadero beneficio popular se pueden esgrimir, más nunca se edifican. ¿Qué pasa cuando Juan Pérez es designado para contender políticamente? Al no ser identificado por la ciudadanía, lo más obvio es que obtenga tres o cuatro votos, de sus familiares. ¿Por qué lo hace? Los ciudadanos son reacios, y tienen razón, ante los candidatos que no le son conocidos es decir, a pesar de todo, en política se debe de tener algunos años ya en ello y, el desempeño, haber sido más o menos aceptable. Y si Juan Pérez aceptó aparecer en la ciudad en dos mantas y una barda donde se le anuncia como “la alternativa”, es porque cree mucho en Dios o porque piensa que a los candidatos “fuertes” les va a dar una embolia pero sobre todo se ilusiona porque el llamado “voto de castigo” le sea favorable y, en ocasiones (tendría que ser un voto de castigo abrumador), en ocasiones ese milagro sucede.

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