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Chuleta de Iguana: PASARELA GRILLERA

Por: Luis A. CHÁVEZ

 

-LOS VOTANTES, UN MAL NECESARIO-

 

iguanaSi estamos de acuerdo en que todos los partidos políticos son un despipoingue (por no decir otra cosa) coincidiremos entonces que eso, es una realidad, nos guste o no (praxis le dicen) y además sabemos de antemano que nunca se van a componer, es decir jamás van a pensar ni actuar por el bien de México pues, cuenta la leyenda, los políticos y sus acompañantes ven primero por su bienestar personal y si no que lo diga la mantra -escrita 100 veces- de la abundancia. Robos, saqueos, asesinatos impunes, son la materia escatológica donde sin remordimiento de conciencia, una y otra y otra vez, se revuelcan los vamos a decir políticos, esos que ganan millones a costa del pueblo y, el pueblo, sigue igual de jodido o sea ¿para qué te pago entonces?, ¿para subir a la tribuna en la Cámara y digas que “tenemos que actuar firme” ante los Estados Unidos?, qué espeso, ¿hiciste ese discurso tú solo o te ayudaron? De manera que si los políticos son lo que son y no tienen llenadera porque están enfermos, ¿por qué el asunto no marcha? Es muy sencillo saberlo: porque los votantes tienen la culpa, así como lo leyó.

Al votante nada le gusta (eso sí, agarra despensas, gorras, mandiles y bolígrafos) pero por acá le da la mano al candidato y cuando este se voltea para cargar a un niño desharrapado de una colonia popular, le hace una seña obscena. ¿Por qué el votante agarra los 500 pesos que le dan a cambio de su credencial de elector?, ¿pero, sobre todo, por qué se queja luego de que “los pinches políticos son una bola de rateros?” Este misterio estuviera ya a punto de resolverse, pero no porque se atraviesa el fin de semana.

El político está a salvo y todos ellos, del partido que sea, son uno solo, una misma identidad merecida de prejuicios nomás que con diferente camiseta mientras que el votante es clase mediero, pobre, hermano separado, pachuco y atroz, es decir, hay diferencias tanto de rango y honor: aquellos ya sabemos cómo son; pero estos dicen de pronto que andar en bicicleta va contra la virginidad de la mujer. Es por este “mosaico” de creencia y fe que no se avanza porque si el votante fuera igual que el político ¡el caos sería enorme, incontrolable! Por tanto, en la nobleza del votante, en ese “creer que ahora sí” (pero nomás no) está el maldito germen del atraso en México, para ellos mismos, nunca para los políticos.

lacosta49@hotmail.com

 

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