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Chuleta de iguana: CUANDO HA VOLVIDO A EQUIVOCARSE

Por Luis A. Chávez

 

Como nunca antes jamás en toda su historia política, México no había, a causa de su presidente, quedado tantas veces en ridículo a nivel internacional. El caso de torpeza ya es bastante grave porque, además, hay aquellos que ayudan a esa cauda de yerros, como las burlas francas a las etnias o los que dicen ler en lugar de leer y, un niño, hace de inmediato la corrección, por fortuna.

En ese tenor, nuestro país, de poco más de 10 años a la fecha, ha caído en manos de una delincuencia infiltrada, coludida con las esferas políticas y, el ciudadano, a pesar de pagar impuestos, padece la cabalgante suerte adversa criminal sin que se vislumbre remedio.

Al inicio de la imposición que nos rige, los comentarios, femeninos de manera especial, eran en el sentido de que el candidato “está guapo”, cosa que, al poco tiempo, sirvió de nada como si la guapura tuviera algo que ver con la eficacia y, se vio a las claras cómo un junior proclive a los berrinches y dislates sin término, ha encabezado una caterva, una horda de traidores al país.

Hay un mal fario, un destino impagable para una patria tan noble y llena de recursos naturales como la nuestra. Al sistema no se le ve proyecto de nación que requiere de honestidad, sobre todo, y es una lástima porque muchos quisieran al menos uno de los cuatro mares que tenemos: Golfo, Pacífico, Caribe y de Cortés.

Con avanzados estudios en prestigiadas universidades extranjeras, ya de regreso e incorporándose a las filas de la política, tienden irrevocablemente al saqueo sin importarles en lo absoluto, a pesar de tantas leyes “de transparencia” (¿?), esta casa.

Lo peor que la tendencia de continuar tomando a México como botín –un yucateco ya es poseedor de ranchos casas, automóviles; y otro político se niega a declarar sus bienes o bien ha ocultado varios- la tendencia de saqueo no tiene para cuando terminar, es decir, la enfermedad, ambición, impunidad, corrupción, prosiguen a campo abierto.

En otros países las indicaciones de buen manejo en todos los sectores de mando han concluido en bienestar, seguridad y progreso para sus ciudadanos coordinando esfuerzos, recursos para atender absolutamente bien todas las demandas ciudadanas, lo hacen con prontitud y gusto.

Aquí no. Constantemente vemos cómo la mayoría de los políticos han volvido una y otra vez a cometer toda clase de defectos.

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