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Chuleta de Iguana: APUNTES SOBRE ALGUNOS CONCURSOS LITERARIOS

Chuleta de Iguana

 

 

Por: Luis A. CHÁVEZ

 

iguanita¿Es bueno entrarle a un concurso de Letras?, por supuesto que sí: primero, por ego. Segundo, para darles en la cabeza a los envidiosos enemigos fortuitos. Tercero, porque un dinerito extra (si el premio es en metálico y no un jodido “bono para compra de libros”) a nadie le cae mal y, ya siendo escritor, pueden obtenerse hasta 350 mil pesos. Ganar un concurso de Letras es saber que se libró batalla –no hablamos de certámenes “tamaleados”, arreglados pa´ los cuates, que los hay, así como deportistas profesionales se dopan- una batalla contra más de 100 concursantes: el trabajo de uno fue el ganador y, cuando nos lo comunican por teléfono, es una de las sensaciones más placenteras, una realización, un afirmar en el planeta nuestra persona, capacidad y deberes. En lo personal que en México el gobierno -vamos a decirle así- es decir el estado, organiza y mantiene ciertos certámenes para tener argumento de que “se trabaja en cultura, miren”. Lo cierto que de ahí no pasan y pocas veces se edita el poemario, la novela ganadora. Otro asunto es que el otorgamiento de becas, por parte del estado, se remite a un sinnúmero de requisitos que a la mitad de ir leyendo la página 15 (faltan 20) el desánimo provoque mejor irse al cine: “Mandar cronograma, qué días va a escribir, cuántas horas va a escribir, ¿va a escribir en piyama o encuerado?, ¿qué va a cenar cuando escriba?”…¡ufff! Si se especifica y firma la obligación de estar enviándoles el avance de trabajo de obra, ¿para qué me pides tantísimos requisitos?, ¿no te cumplo con el envío acordado?, ¡me quitas la beca!, punto. Hay otras organizaciones que en sus Bases del Concurso, apuntan: “Este concurso es Internacional. El ganador se compromete a estar presente (para recibir 500 euros) en la ceremonia de premiación o, en su defecto, mandar a alguien, con identificación personal, para recibirlo”… ¡cuánto cuesta el pasaje ida-vuelta en avión a España!, ¿y si yo no conozco a nadie allá para que vaya por mí? Por qué no depositar el premio en un número de cuenta ¡o, mejor no hagas Internacional el concurso! Luego más, a las claras se nota que son viejitos los que se reúnen una y otra vez para acordar esas Bases; así, mientras un anciano pide café descafeinado con deslactosada y otro agua para tomar sus pastillas porque ya le tocan, las susodichas Bases ¡suman 10 o más hojas! Algo común es aquello de: “el envío, en correo electrónico y una copia digital –en disco, imagino- también se hará por correo postal (¡en la madre!) y en documentos pdf, etcétera” Al enviar un sobre por correo se tiene que poner el remitente, la dirección, los datos completos del que envía ¡y piden los organizadores “no poner por datos que identifiquen al autor”, aparte de que hay convertidores, gratuitos, de Documentos Word a pdf o viceversa. Les digo, yo sabía que pendejos sobraban sólo en México, pero también los hay Internacionales.

 

 

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